Sunday, March 17, 2019

Fifís vs chairos

Como es el nuevo termómetro de la sociedad, al menos eso parece, leo comentarios en facebook todos los días y van más o menos así: "maldita lacra prianista, no criticaron a las ratas que nos robaron 80 años, están ardidos porque ya no pueden robar, ponte vaselina, que hueva me da leer tus comentarios, eres un fifí, peñabot, de flojera tu publicación pedorra, ojalá que se te pudra el culo rata de mierda". Y otros más subidos de color que me da pena ajena replicar en este espacio.

Cuanto veneno, cuanto odio entre hermanos, ¿en qué ayuda odiarnos y despreciarnos?

Insultar a quienes opinan diferente es seguir el ejemplo del dictador, opiniones todos tenemos, básicamente es lo que nos distingue entre todos los animales, pensar para tener opinión propia. Descalificar al emisor de un mensaje es un truco barato para restarle importancia al contenido del mismo, pero, para quien sabe observar, lejos de nulificarlo le da validez.

Claro, no todos tuvieron el tiempo o la oportunidad de aprender esto en la escuela, por eso se los comparto aquí, en una plataforma cuyo fin es compartir ideas y opiniones. Los insultos salen sobrando. Considerar que únicamente mi opinión es válida me convierte en un niño. Insultar a otro por no compartirla me convierte en... nada.

Si así como el actual presidente utiliza términos peyorativos los hubiera utilizado cualquiera de sus predecesores... no me imagino a ninguno llamando "naco" a nadie en una conferencia de prensa, pero "fifís" uy que risa, no señores, hay que tener respeto por la investidura, empezado por quien la ostenta, vestirse de traje sastre no convierte a nadie en caballero, insultar menos.

La realidad es que de casi 90 millones que conforman el padrón electoral, 60 millones de mexicanos no votaron por el actual presidente y eso ni mil mentadas de madre lo cambia, por eso es que hay tantas y tantas cuentas en redes sociales que son a todas luces apócrifas y se dedican a lanzar publicaciones como "99.9 % de mexicanos apoya a AMLO, si no lo apoyas eres prianista y debes morir o al menos irte del país" y cosas similares, carentes de sentido, de argumento y de razón, pero cargadas de ansias de dividir y descalificar.

Hace unos días, con la excusa de "violaron la ley electoral" el Presidente lanzó a todo el aparato de Estado contra quienes atinadamente le llamaron populista en un programa en video transmitido por una cadena de televisión estadounidense y al mismo tiempo, con una mañosa "consulta popular" exige cárcel para sus predecesores y por si esto fuera poco, con la excusa de "revocación de mandato", coloca su imagen y su nombre en las boletas del 2021 lo cual equivale exactamente a lo mismo que jura mil veces no hacer, a violar la ley, pues con dicho acto estaría indudablemente haciendo proselitismo en el mismísimo día de las elecciones. Incongruencia, doble discurso, eso es lo que hay.

Y sus seguidores, los malamente llamados chairos, le aplauden, pero no es su culpa, si nunca en la vida has tenido la oportunidad de conocer un panorama más amplio que el de la TV y ahora el facebook, si nunca has leído más de dos libros y no conoces las horrendas atrocidades que otros dictadores hicieron con sus pueblos, no es tu culpa que cuando "te hablan bonito" y te dicen lo que quieras escuchar "abras las piernas", sí, el término es vulgar pero el tema lo amerita, al pueblo "se lo están empinando" mientras aplaude y exige que quienes opinamos diferente nos callemos.

Pero todos estamos en el mismo barco, y habemos quienes creemos que el capitán engaña cuando dice "no hay comida porque el capitán anterior se la llevó toda" porque sabemos que diario salimos a pescar. En esta breve y ridícula mini metáfora el barco es México, el capitán es el presidente y la pesca son los recursos recaudados vía impuestos, los cuales son suficientes para reactivar la economía, si tan solo ese fuera el propósito, pero no, en boca del mismo presidente todos los días está enfocado a ver cuantos robos y asesinatos hubieron el día anterior y aunque eso está muy bien, ¿donde queda la creación de empleos? la economía va en picada y no es porque "nos robaron 80 años", es porque nada se está haciendo en ese rubro y sigue endeudando al país. Es como no salir a trabajar, solo quedarse en casa viendo que nadie robe nada, ¿cómo va a entrar dinero para comprar comida y pagar los gastos de la casa? subiendo los impuestos y haciendo crecer la base hacendaria, para eso es la bancarización de los jóvenes y la incorporación de las empleadas domésticas al seguro social. Lo especifico para aquellos de kinder trunco que no logran ver el panorama más allá de sus apoyos que no son más que prácticas clientelares producto de un sistema... populista.

Mientras la sociedad llena su cabeza con información que poco o nada abona a su bienestar, el sistema curiosamente le llama bienestar a los programas sociales a través de los cuales mantiene una base de seguidores que no contribuyen al crecimiento de la economía, con el dinero de los que sí lo hacen. ¿Por qué quienes lo apoyaban en campaña llenaban el Zócalo y se quedaban ahí semanas mientras que hoy sus opositores no marchan? Porque unos no trabajan y otros sí.

Y mientras los "fifís" trabajan, crean empresas y con ellas empleos, los "chairos" estiran la mano y desean que los empresarios caigan. No logran comprender que es el trabajo de los "fifís" lo que mantiene funcionando al país. Esta relación tendrá su punto de quiebre cuando la falta de empleo y las dádivas gubernamentales dejen vacías las arcas de la nación.

Y mientras tanto todo parece indicar que el Presidente seguirá culpando de todo a los gobiernos anteriores y al "equipo fifí" sin aceptar que como jefe de Estado, lo que sucede en México desde que ocupó la silla del águila es su responsabilidad.


Saturday, March 9, 2019

Yo opino que nadie puede opinar diferente a mi opinión...




Soy un incondicional del presidente, viva amlo, viva viva nuestro rey, amado líder, supremo líder solo tú tienes el poder y la gloria por siempre, si opino diferente soy un infiltrado enemigo de la nación, oh mi salvador por siempre te alabaré aunque sea claro que eres un dictador... oh amado Pejesús en ti confio aunque no sepa ni entienda nada de política, ni de economía, no dejes de regalarme miles de centavos para mi bienestar, bendito seas oh santo peje, solo tú me dices lo que quiero escuchar...

El pueblo de México es infinitamente noble e infinitamente ignorante (sí, eso dije, la ignorancia se define como desconocimiento), tenemos amnesia histórica, pues aunque hoy el pueblo clama por venganza contra los expresidentes, olvida que quienes operaban en las admnistraciones anteriores hoy son parte del Gobierno Federal.

Quienes le aplauden cada palabra al dictador dicen ser 30 millones y parecen olvidar que habemos más de 60 millones que no aplaudimos. En 3 años cuando el país esté en plena descomposición, sin infraestructura ni empleo, ellos dirán lo mismo que hoy, que hay que tener paciencia porque dejaron un cochinero los malvados gobiernos neoliberales.

Ese pueblo de 30 millones que vive en la ficticia VillaAmlo donde todo va bien, padece de "desconocimiento", pues su única fuente de información es su amado líder, que sin duda es todo un Magazo! pues tiene convencido a dicho pueblo que "no se puede" arreglar el país. Pero con todos los recursos que tiene el Estado mexicano a su disposición, no es que no se pueda, es que no se quiere.

Si una mamá luchona hace magia para sacar adelante a su familia, con sus muy escasos recursos, imagínese usted lo que podría lograr alguien en la silla del águila con verdadera voluntad de sacar adelante al pueblo, entonces sí, me canso ganzo. Lo que vemos hoy es una simulación, como siempre, pero con otro formato, pues la deuda pública sigue creciendo.

Cita textual del apócrifo mesías: "no importa que pasemos de la austeridad republicana a la pobreza franciscana", caminamos entonces hacia una dictadura militar controlando a un pueblo paupérrimo y la gente le aplaude... pero esos aplausos son patrocinados con dinero del pueblo, vía nómina o vía apoyos... además, el actual Presidente le dice a la gente justo lo que quiere escuchar, como buen dictador polariza y alimenta la sed de venganza social como si eso fuera a rescatar la economía.  Ya lo dijo un conocido y muy querido personaje de ficción, la venganza es mala y traicionera, mata el alma, la envenena.

Muchos de sus seguidores lo consideran una especie de santo, un iluminado, un pastor noble que conduce y defiende a sus ovejas, sin embargo en MATEO 13:13, "el buen libro" dice que no hay peor ciego que el que no quiere ver, mientras que en otro pasaje reza "por sus obras los reconocerás". Aquí solo nos falta q venga el Papa y canonice en vida al Presidente, pero el sexenio es joven... aún hay tiempo para San Andrés.

Si algo nos enseñó el Peje(sús) en sus 12 años de campaña rumbo a la presidencia es que la ignorancia del pueblo y la cartera de quienes lo apoyaron tras las sombras para llegar al poder no tiene límites. Sin embargo, la infraestructura del país sí tiene y requiere mantenimiento, en 3 años, cuando las carreteras estén rotas va a seguir diciendo que es culpa de los gobiernos neoliberales, que dejaron un cochinero y los amlovers seguirán diciendo "apenas van 3 años, no se puede reparar el mal de 80 años en tan poco tiempo".

Pero cuando hay hambre el crimen sube, y el apócrifo mesías lo sabe, para eso quiere un soldado en cada esquina, para eso y para acallar las críticas que subirán conforme la economía empeore, la guardia nacional de civil no tiene nada, tendrán lanzagranadas y rifles de asalto, ya lo anunciaron. Se avecina una tormenta como no se veía en 100 años, pobreza franciscana.

Lo más triste es que nada de esto es nuevo, se puede ver en la historia de las dictaduras el mismo patrón, por cierto, ya se les olvidó que el actual Presidente alababa públicamente a Fidel Castro, pregúntenle entonces a un hermano cubano que ya lo vivió. Pregúntenle a Venezuela como vive... vean como quedó Haití, si esto fuera nuevo, bueno pues, nadie puede detener lo que no se conoce, pero... así es "bola cantada".

Cuando fue oposición, era bueno para criticar, ahora que es presidente no se le puede hacer ni una observación porque enseguida responde con descalificativos, imaginen a Peña llamando "nacos" a la oposición, el escándalo no hubiera terminado nunca, ah pero "fifís" sí está bien empleado aunque también sea peyorativo, qué curioso, ¿no? Todos tenemos derecho a nuestra opinión, todos.

Y como tuve el descaro de expresar la mía... que comiencen las mentadas... pero ni diez mil mentadas de madre hacen que una verdad sea mentira y además, son como las llamadas a misa, si no quieres no vas.

Monday, May 21, 2018

¡Señor, sí señor!

Hola querido lector, me da pena pero debo compartirte algo, siento que de no hacerlo solo contribuyo a que se repita en otra persona y en verdad creo que no está bien...

En algún lugar de México.- El día de hoy (febrero 2018) alrededor de las 8 de la noche tenía mi motocicleta estacionada, el casco sobre un espejo, con las llaves en mi bolsillo, yo estaba de pie, en la calle, recargado en un costado de la moto, sin hacer absolutamente nada, pues esperaba a una persona, cuando de repente se me acerca una camioneta negra con un sujeto del sexo masculino de aproximadamente 35 años de edad, armado, vestía el uniforme característico de la policía estatal, sin embargo, no se identificó en ningún momento, simplemente detuvo su vehículo a media calle para increparme sobre mi identidad, a lo cual le respondí, con un tono muy amable "Buenas noches, soy prensa".

Por cierto, soy Licenciado en Ciencias de la Comunicación egresado de la Anahuac, estudié también Técnico en Informática en el Conalep y me aventé dos años de Broadcast Arts -Producción de Tele y Radio- en Vancouver, he tenido la inmensa fortuna de prestar mis servicios en Radio, Prensa y Televisión, además, en mis ratos libres, como tengo la confusa idea de que en México sí hay crisis, soy contratista, de hecho, la visita era para cobrar un trabajo terminado.

Como no le iba a recitar mi curriculum Vitae a este sujeto me limité a decirle "soy prensa", a lo cual me respondió "identifíquese", muy bien, le mostré mi credencial del Diario de Campeche, donde por cierto, tengo el privilegio de ejercer este noble oficio de contar los hechos y averiguar datos que es el periodismo, total que me dice "¿eres prensa? una prensa es una cosa", a lo cual le refuté "yo, SOY prensa, ¿usted ES policía o trabaja EN la policía?", su cara se transformó en una mueca y dijo: "a ver otra identificación" le pregunté por qué necesitaba ver otra y me respondió:  "han habido muchos robos ", entonces yo con mucha amabilidad le dije "tengo muchas identificaciones, cual quieres, mi rey?" y le mostré como cinco, a lo cual me respondió en un tono despectivo "la del IFE", acto seguido se la proporcioné y me dijo que le diera otra que porque la dirección no era de la colonia, (supongo que ahora no puedes estar en la calle a menos que sea en tu colonia) OK, le mostré entonces mi licencia de conducir y le expresé mi desacuerdo por su forma de tratarme puesto que ya le había mostrado no una sino tres identificaciones, a lo cual respondió que mi obligación era respetarlo, ser amable con él y obedecerlo en todo lo que me pidiera sin cuestionar nada.

Aquí fue donde pensé que el tipo tal vez estaba tocado y yo tal vez estaba en problemas. Pero justo en ese preciso momento, llegó la persona que estaba esperando, se aproximó a nosotros y el honorable presunto oficial de policía me dijo "Vea como se hace", acto seguido le pidió a la persona que acababa de llegar su identificación, éste se la mostró y el uniformado me miró a los ojos, puso su cara frente a la mía y me dijo "¿Ya vio? ¡así se hace! ¿ya aprendió?", entonces lo miré a los ojos y le contesté muy despacito con mi voz de locutor, "Sí, estoy aprendiendo".

Inmediatamente la persona que acababa de llegar le informó al uniformado que efectivamente teníamos una cita, es decir, sin cruzar palabra conmigo corroboró tanto mi historia como mi identidad. Listo, hasta ahí llegamos, ¿no? no hay nada que perseguir, la "sospecha" sobre mi presencia ahí estaba aclarada y mi identidad comprobada por un tercero.

Pero no, el sujeto del uniforme no estaba satisfecho, su ego, al parecer había sido mancillado ¡y en público! pues repitió que yo "tenía que aprender a respetarlo ya que él también era un ser humano" (realizó la increíble transformación de victimario a víctima en 0.2 segundos), sin embargo, yo le hice notar que, en todo momento, mi tono de voz fue pausado y cordial, además, mis movimientos eran mínimos y mis manos permanecían juntas frente a mi.

"Ya te la buscaste"

Sin embargo, mi mirada (de franco desprecio por su prepotencia) no parecía complacer a este sujeto, porque me dijo "Ya te la buscaste, vamos a revisar toda la documentación de la moto" (la cual, sobra decirlo, está en perfecto orden), y aquí debo confesar que sí me enfade, sin embargo, con mucha amabilidad le respondí entonces que el vehículo automotor se encontraba apagado, estacionado y sin las llaves puestas por lo cual no tenía razón alguna para hacer tal solicitud, recordemos que él nunca me vio conducir ni me detuvo por ninguna infracción. Me respondió que si quería, podía quejarme al 911. Casi marco.

Pero para entonces, ya habían coches parados en ambos lados de la calle, pues este buen hombre, tuvo a bien dejar la presunta camioneta patrulla (como nunca se identificó, no puedo estar seguro si era o no miembro de la honorable fuerza policíaca) atravesada a media calle, una vez más, el sujeto del uniforme repitió que yo debía aprender como tratarlo, en ese momento, la persona con quien yo tenía la cita le hizo notar que estaba ocasionando un embotellamiento vehicular y le pidió amablemente que se retirara, fue entonces cuando este visiblemente incómodo uniformado pareció percatarse de que estaba siendo el centro de atención de al menos tres familias que salieron a ver que pasaba y de los varios vehículos que no podían pasar, acto seguido se subió a la camioneta y se retiró no sin antes desearme lo mejor, por lo que, con mucha cordialidad, hice lo mismo.

Hasta donde yo se, (aunque con base en los hechos recientes parece haber una confusión), la República mexicana es una nación de gente libre, a quienes la Constitución les garantiza el derecho de libre tránsito, es decir, un ciudadano puede andar y estar en la calle siempre y cuando no moleste a nadie sin que ninguna figura de autoridad lo moleste ni a él ni a sus pertenencias, a menos que dicha figura de autoridad se encuentre investigando un delito/crimen, como por ejemplo, si acaban de robar la tienda de la esquina o si acaba de aparecer un cuerpo sin vida, entonces es normal que detengan y registren a quienes se encuentran alrededor, habría una "causa probable", una "sospecha fundada", es decir, algo que le diera validez a tal atropello, de lo contrario, ningún ciudadano debe ser violentado en el ejercicio de un derecho tan básico como lo es el estar en la calle sin molestar a nadie.

Olvidé mencionar que en un momento de la amena charla que sostuvimos, cuando le pregunté ¿usted ES policía o trabaja EN la policía?", el uniformado me dijo, "Yo, soy un servidor público"... y eso trajo a mi memoria cuando hice el Servicio Militar, donde aprendí dos cosas, la primera fue a respetar la Constitución y sus bondades, logré ver, a través de los ojos del Capitán de la Compañía donde tuve el honor de servir, el Capitán Ortega, que "servir a México", es una vocación, ser un servidor público es trabajar por y para la gente, la segunda es que para funcionar en ese ambiente hay que aceptar la idea de que hay seres humanos que son "superiores" a uno, mientras que que otros son "inferiores", de lo contrario nunca vas a sobresalir en ese medio, hay que cuadrarse, hay jerarquías, la cadena de mando es sagrada, etcétera, pero en la vida civil, todos somos iguales.

En más de una ocasión, he visto como detienen a los albañiles que trabajan conmigo por el simple hecho de transitar por la calle ya sea a pie, en bicicleta o en automóvil y los tratan como peligrosos delincuentes. Todos merecemos un trato con respeto, no como delincuentes, puesto que según reza uno de nuestros principios constitucionales, la presunción de inocencia es básica, "inocente a menos que se demuestre lo contrario y un juez dicte sentencia", no lo estoy inventando.

Si viviéramos en una dictadura militar pues OK, ni modos, cuádrate e identifícate cuando te lo ordenen, pero esto es México, aquí los ciudadanos se supone son libres, de hecho, nuestra Carta Magna es tan noble en sus ideales, que prohíbe la esclavitud y rechaza los títulos de nobleza, todos somos iguales, si entra al país una persona que en su nación de origen era esclavo, es decir, propiedad de alguien, por el sólo hecho de pisar el territorio nacional ya es libre, así de grande es México y sujetos tan pequeñitos como el de nuestra breve historia pretenden ignorar su magnificencia y pisotear los principios básicos que hacen de la nuestra una nación tan generosa.

Éste, es un pueblo de gente libre, más aún, es un pueblo de gente trabajadora, amable, cordial, honesta, no un pueblo de bandidos, el argumento "han habido muchos robos, por eso tengo derecho a registrarte a voluntad y me paso la Constitución por el arco del triunfo" es igual de pueril que afirmar "como han habido muchos asesinatos de civiles por parte del ejército y las policías, luego entonces todos han de ser asesinos". Hay miles que tienen buenas intenciones, verdadera vocación de servicio, mexicanos leales a la patria, hombres y mujeres que dejan la vida por servir.

Pero así como hay estos auténticos héroes, para ser más precisos y ya que entramos en el tema de la seguridad, debo aclarar que en más de 20 años que tengo en ésta hermosa ciudad, me han asaltado tres veces, todas y cada una fueron uniformados que abusaron del hecho de que portan armas de fuego, pues aun sin apuntar, amedrentan, es un juego psicológico, representan y traen consigo "a toda la fuerza del Estado", me han tratado de asaltar muchas veces más y siempre han sido los uniformados, desde pedir mordida por infracciones ficticias hasta por hacer mi propia mudanza, le agradezco al del día de hoy porque en ningún momento noté que anduviera buscando dinero, lo que buscaba, como lo dijo muy claro era "respeto", pero yo jamás se lo falté, me quedó la impresión de que lo que buscaba era obediencia del tipo militar y cuando me decía "¿ya aprendió?" pensé, "en efecto, debo aprender algo" y me aprendí sus datos.

Aparte de estar resguardada en un documento que sería publicado solo en el improbable caso de que sucediera "un accidente", su identidad permanecerá anónima "ad eternum" pues recuerdo que cuando tomé clases de ética alguien argumentaba que no se debe perjudicar a terceros bajo ninguna circunstancia y además estoy seguro de que contribuir al escarnio público así sea de un ser pequeñito, es mal karma.

Soy consciente de mi buena fortuna

Estoy aquí, escribiendo esto por pura suerte, no porque no estuviera haciendo nada ilegal, fue una suerte que saliera la gente y que se asomaran los curiosos, en verdad os digo, hermanos, que es la unión la que hace la fuerza, pues se trataba de un hombre armado, con entrenamiento militar y haciéndose al ofendido, yo no se qué traía esta persona, tal vez solo quería escuchar el clásico ¡Señor, Sí, Señor!, después de todo, debe ser muy duro salir a la calle todos los días sabiendo que la gente ve tu ropa y piensa que eres un bandido y que además de todo, en realidad tiene razones documentadas para hacerlo.

JLGO ¿Consideras que el texto anterior es una obra de ficción o se trata de una anécdota?

Monday, September 25, 2017

De Tlatelolco a los feminicidios, evolución de la protesta ciudadana vía redes sociales




  • Un capítulo vergonzoso de nuestra historia, del que se ha escrito mil veces y probablemente mil veces mejor, es sin duda la triste noche de Tlatelolco, pero los eventos de aquellos años que hoy nos parecen casi prehistóricos, no contaban con el apoyo de las redes sociales para ser difundidos...


Cuando las manifestaciones estudiantiles de 1968 fueron silenciadas con el uso (o abuso) de la fuerza del Estado (heroico ejército mexicano), no existía ni remotamente, ni en la mente del hippie (o hippiteca, hippie-azteca) más "viajado", la noción de una computadora de bolsillo (smartphones) conectada con el mundo entero que puede en tiempo real transmitir vídeo de los acontecimientos.



Si el dos de octubre de 1968 todo el país hubiera sido informado oportunamente y sin editorializaciones tendenciosas que convierten los hechos en opiniones y las presentan como verdades absolutas, si los estudiantes del '68 pudiesen haber grabado y transmitido lo que las balas callaban, nuestra historia como nación sería otra.



Los titulares de los medios más importantes de la época contaron la historia como una especie de batalla entre terroristas y el ejército, ahora sabemos que no fue así, no habían francotiradores.





La muerte de estudiantes en Tlatelolco tuvo un contexto político, la muerte de estudiantes hoy también. Ya sea por la ejecución de políticas de seguridad pública equivocadas o por la falta de acción. Veamos el caso de los feminicidios registrados recientemente, ahora tras las tragedias, los estudiantes convocan inmediatamente en redes a la búsqueda de las víctimas desaparecidas y de los responsables.



Hoy, gracias a la tecnología todos somos agentes de un invisible pero efectivo sistema de vigilancia ciudadana, que potencia las probabilidades de éxito del grupo social en la noble encomienda de las manifestaciones de protesta ante las injusticias.



Sin embargo, es importante evitar que el asombro y la indignación se vayan desgastando hasta llegar al punto donde desaparezcan, ahí radica la importancia de las redes, lo publicado en ellas es una memoria colectiva de los eventos, es una gran bitácora que podemos consultar para ver los registros del propio Pueblo sobre su historia.



Y eso es simplemente increíble, tenemos hoy, como sociedad, una de las herramientas más poderosas para lograr la unión ciudadana, que como hemos visto luego de los sismos es lo que hace fuerte al Gran Pueblo de México.





PEPEGO




Friday, September 22, 2017

Del muro al exterminio, la tercera guerra mundial o “el puro faroleo”

  • Cuando Donald Trump anunció que construiría su infame muro y que México, o lo que es lo mismo, cada mexicano lo pagaría, nos ofendimos mucho como nación, luego se nos pasó y hasta nos reímos
A los mexicanos no nos importó mucho cuando nos llamó “bad hombres” e incluso violadores, total, no todos lo somos, no nos importa lo que digan cuando sabemos que por ser absurdo, nadie lo creería. En cambio sí nos molestamos (y mucho) cuando fastuosamente Donald nos amenazó con pasarnos la cuenta de su torcida versión del muro Israelí -potencia nuclear que nadie se atreve a tocar ni con el pétalo de una rosa aludiendo siempre al holocausto nazi mientras mantiene bajo ocupación militar desde hace décadas (1967) Cisjordania y la Franja de Gaza , recordemos que Israel se creó apenas en 1948, y que curiosamente su primer ministro Netanyahu, estuvo aquí con nuestro presidente Peña la semana pasada-.

Tras las declaraciones de Donald en las Naciones Unidas, acerca del programa nuclear de Corea del Norte, imagine usted, querido lector, como se sienten ahora los norcoreanos, el presidente de los Estados Unidos aseguró sin pena ni gloria, que "de ser necesario", ante cualquier amenaza, ya sea contra los EEUU o sus aliados, su país llevará a cabo la "total destrucción de Corea del Norte", .
Es decir, aseguró que, si acaso lo considera necesario, destruirá, exterminará, aniquilará, entiéndase matará, asesinará a todos y cada uno de los norcoreanos. TOTAL DESTRUCCIÓN fueron sus palabras en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la casa de las naciones, al parecer, no tan unidas. Donald criticó no solo al  gobierno de Corea del Norte, también a Venezuela, Cuba e Irán, aunque evitó hacerlo con Rusia, país que según los propios servicios de inteligencia de EEUU estuvo del alguna manera involucrado en las elecciones que el entonces candidato ganó en noviembre pasado.

¿Qué haríamos si Donald declara mañana cualquier cosa que tenga que ver con la TOTAL DESTRUCCIÓN de México?
En la tierra del nopal, el chile y las tortillas, lo más peligroso que tenemos -aparte de los legendarios niveles de corrupción- es la energía nuclear en Laguna Verde, armas nucleares no tenemos ni tendremos nunca, pero Corea del Norte sí. Eso sin considerar que además, cuentan con uno de los ejércitos más disciplinados del mundo.
¿Qué tipo de estrategia es esa? Si hemos leído sus libros parece un caso típico de “al débil lo elimino”, pero un país con armas nucleares no parece muy débil, solo se necesita que un misil (de solo dios sabe cuantos que puedan lanzar con ojivas nucleares) llegue a su destino. Y Pyongyang sigue realizando pruebas con lanzamientos en dirección al mar de Japón (aliado de EEUU), es decir, pareciera que cualquier día “se arma la gorda”, la temida tercera guerra mundial que según dicen, sería la última.
Mientras tanto, ante las declaraciones del primer mandatario estadounidense las bolsas de valores del mundo reaccionan y varios miles de millones de dólares cambian de manos, quizá ahí es donde deberíamos fijar nuestra atención, en lugar de perder el tiempo viendo a un Donald Trump con un discurso que no hace juego con sus acciones, exigiendo imponer su voluntad en los asuntos de otros países, le exige a unos y no les dice nada a otros como Israel que sí que tiene armas nucleares, lo que no tiene es de donde lanzar misiles debido a su ubicación geográfica.
Por decir lo menos, se ve mal Donald cuando critica a otras naciones mientras en su propio país siguen inundados cientos o miles de condados con sus respectivos damnificados por los fenómenos naturales que tan bizarro comportamiento han registrado este año y es la propia población civil estadounidense la que reporta en redes sociales la falta de apoyo gubernamental y las pérdidas innecesarias de vidas humanas.
Tal vez por eso, ésta, que ha sido la primera intervención del actual presidente de EEUU ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, se podría resumir con la coloquial frase: “Fue a ‘farolear’ a la ONU”,  o como decían las abuelas, “Puro farol, luz de la calle y obscuridad de su casa”.

– JLGO – 

Wednesday, September 20, 2017

Dos de Octubre, ¿no se olvida?

¿Qué puede uno escribir sobre un tema tan delicado y doloroso como es la muerte de civiles a manos de la fuerza del Estado?



Personificada en militares entrenados para el combate, cegando una vida tras otra, matando a quien al fin y al cabo es el que termina pagando su sueldo y sus pertrechos, un capítulo vergonzoso de nuestra historia, del que se ha escrito mil veces y probablemente mil veces mejor: la triste noche de Tlatelolco.



Si las historias similares no se repitieran tan seguido, no olvidaríamos, pero como asesinatos de civiles a manos de las fuerzas armadas siguen siendo cosa relativamente común, pues ni quien se espante. Si hacemos una lista llenamos la presente publicación como índice de un libro. Y precisamente ahí radica el problema, no en el uso (o abuso) de las fuerzas armadas, sino en la normalización del tema.



No es normal que un soldado mate a un civil, ni que un policía mate a golpes al detenido, no es esa su función. Pero en un país donde los escándalos de sangre y corrupción ya no son escándalos, son solo "casos", el asombro y la indignación se van desgastando hasta llegar al punto donde desaparecen.



La realidad es que el tiempo se encarga, a la larga, de poner las cosas en perspectiva, hoy vemos, en retrospectiva, a un presidente Diaz Ordaz rebasado por el momento que le tocó vivir. Hay historiadores que señalan que en ese entonces habían intereses extranjeros sembrando la semilla de la guerra civil, tal como lo hemos visto suceder en muchos países. Al leer los discursos del entonces Presidente y la prensa de la época, observamos entre líneas precisamente eso, que el sistema estaba "manteniendo unido al país", asegurando su permanencia a como diera lugar.



Recordar vívidamente los errores del pasado lejos de corregirlos, lejos de evitar que se repitan, les da a los jóvenes símbolos incompletos, banderas sobre las cuales volcar el descontento propio de la edad, el rebelde con causa que en realidad no conoce todavía el panorama completo pero odia al sistema con todo su corazón. Y el odio nunca jamás ha llevado a nadie a nada bueno.



Dicen que la única manera de hacerle justicia a los caídos en batalla es no claudicar, pero vivir en la eterna lucha no es una victoria en realidad. Olvidar, es un lujo que no podemos darnos, pero perdonar es gratis y tal vez deberíamos intentarlo para mirar al futuro y avanzar juntos, gobierno y sociedad, como lo que somos, el Gran Pueblo de México.





JLGO






Thursday, June 22, 2017

#Espionaje gubernamental, nada nuevo

"Se rasgan las vestiduras, ni aguantan nada"
"Con esta noticia ya nadie habla de las elecciones"

Aún cuando un tema del que no se habla -por incómodo- es tan común que se convierte en un "secreto a voces", de todos modos sigue siendo visto como una especie de "secreto", se comenta en voz baja, se sospecha, no hay pruebas, en fin... pero cuando el tema es noticia para  el New York Times (NYT) y lo recogen TODOS los medios de comunicación nacionales, entonces deja de ser un "secreto", aunque sigue siendo un tema incómodo, al menos por un rato, tal vez hasta que pase la tormenta de las elecciones que no salieron como era esperado.

Recordemos que el tema en cuestión -el espionaje gubernamental a través de software fue noticia global hace años. En esta ocasión se trata de un "malware" llamado Pegasus y es casi de ciencia ficción, pues al parecer permite intervenir sin dejar rastro cualquier teléfono inteligente, acceder a la cámara y micrófono, grabar, transmitir, etcétera.

Pero no hay razón para alarmarse, pues no está diseñado para cosas "malas", claro, lo que Pegasus hace es apoyar a las agencias de inteligencia de los gobiernos del mundo en su eterna lucha contra los bandidos, terroristas y demás criminales organizados que atentan contra nuestro estilo de vida. Pero el caso -hipotético- de un gobierno que llegase a intervenir teléfonos de periodistas y activistas para coaccionarlos sería no solo uno de invasión a la privacidad -protegida en las sociedades progresistas como un derecho inalienable-, sino algo mucho más serio.

Al parecer, a la luz de la nota del NYT, en nuestro México lindo y querido, el espionaje corre a cuenta del erario público y no va dirigido contra criminales ni delincuentes ni civiles que por sus acciones pudieran representar un riesgo para la "seguridad nacional", que en realidad parece ser un eufemismo para "conservar el status quo", pero digamos "seguridad nacional" para guardar las apariencias y no entrar en más controversia, concedo sin coincidir.

El espionaje gubernamental mexicano, según el prestigiado rotativo estadounidense, cuesta 100 mil dólares por ocasión, es del tipo "pago por evento" y va orientado a periodistas y activistas de derechos humanos... sí, periodistas y activistas.

Con esos precios debe ser "muy necesario" -en medio de la crisis económica, los recortes al presupuesto y la austeridad gubernamental- vigilar a esos "peligrosos" activistas y periodistas. ¿Qué se creen? ¿están convencidos que por ser ciudadanos la constitución nada más por haber nacido aquí les otorga derechos y garantías individuales? ¿será que sufren de alucinaciones? ¿estarán pasando por una crisis? ¡No! ¿Cuál crisis? ¿Crisis? "la que tienen en sus mentes" escuché decir a alguien una vez.

"Oye, pero tampoco vamos a creer todo lo que publican los gringos" 

Aún concediéndole el beneficio de la duda al gobierno federal, no podemos ignorar que aquí lo curioso no es que se de a conocer esta presunta situación a través de un medio de comunicación extranjero, lo curioso es como responde la administración federal a tan severas acusaciones, con un simplista, "no hay pruebas" que es igual a decir "sí, claro que sí, por supuesto que sí, desde luego que sí, a wiwi que sí yo fui pero... [XXXX]! No pueden probarme nada".

De hecho, el Sr. Presidente declaró que efectivamente, su administración sí compró el mentado programa de espionaje, pero que se usa para la seguridad nacional, luego dio instrucciones a la PGR para investigar las fuentes de estas acusaciones que son, dijo, infundadas, pues afirmó que nadie puede probar nada. Lo cual desató una singular ola de respuestas por parte de la prensa nacional que se sintió aludida -los comunicadores han presentado datos de más de 50 intervenciones telefónicas- el impacto de las declaraciones fue tal, que el mandatario tuvo que salir nuevamente a decir, momentos después, que no se refería a que la PGR investigara a los periodistas que aseguran han sido espiados, sino que lo que él dijo es que se investigue a quién está interviniendo, si es que alguien está interviniendo y que su gobierno respeta la libertad de expresión. En su declaración previa aseguró que él se siente espiado e incluso señaló que su gobierno "tolera" la crítica.

Respetuosamente y con infinita humildad me permito escribir lo siguiente, en una democracia la crítica no se tolera, se toleran las incomodidades como los mosquitos o a la gente tonta y grosera, la crítica hacia acciones gubernamentales obedece a la diversidad de opiniones, de perspectivas, de puntos de vista y esa es la base misma de la democracia, un lugar donde caben todas las voces por derecho propio, no donde son "toleradas" por un benevolente y generoso "amado líder".

Pero volvamos al tema de la acusación vertida por el diario NYT sobre el gobierno mexicano, por disparatada o atinada que ésta sea, no podemos afirmar sin una investigación propia que cada línea de texto del reportaje de investigación -extranjero- sea verídico al pie de la letra. El Presidente dice que la PGR va a investigar, los legisladores en San Lázaro ya pidieron la creación de una fiscalía autónoma, pues la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) aseguran ha sido rebasada por la situación y además es en realidad una rama de la PGR, algunos periodistas ya acudieron incluso a la  Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a demandar el presunto espionaje gubernamental.

Y escribo "presunto" pues la historia mediática reciente nos permite ver con claridad que cualquier noticia puede resultar una verdad a medias o una mentira completa. Cuando la PGR detiene o abate (asesina) a algún sospechoso por presuntas actividades criminales, se nos olvida que en ese punto todavía es "presunto culpable", en esa etapa no ha llegado ni al juicio menos a la sentencia y la sociedad ya lo declaró culpable de cualquier atrocidad. No todo lo que se publica es verdad y esa sí que es la verdad.

¿Qué tal que resulta que el que espía no es el gobierno? Entonces es peor. ¿Quién tiene ese poder y para qué lo usa? Los conglomerados de medios de comunicación han dado pie al monopolio de la noticia, con un estilo corporativo, lo más alejado posible de la ética periodística para poder ser económicamente viables, pues "business are business /negocios son negocios".

El control empresarial de la información no debería tener lugar en una sociedad "moderna, progresista, democrática y en constante evolución" como obviamente es la nuestra, la de los humanos del siglo XXI, que vivimos casi en el futuro, con avances que hace apenas diez años nos parecían ciencia ficción. Más allá del conflicto de intereses que salta a la vista, el control casi absoluto de la información a la que el ciudadano común tiene acceso permite que la oferta de "producto" (las noticias) vaya encaminada al control y no al beneficio de las masas, estar informado es bueno, es sano, pero lo que vemos en la TV no se llama "programación" por casualidad. El poder es tal que incluso han estallado guerras por noticias falsas, la historia está llena de estos ejemplos.

A través de los medios de comunicación, con cientos de spots diarios -multiplataforma, radio, internet, TV, cine-  que repiten "Estamos trabajando por ti", queda claro, más que el agua misma, que el gobierno "se la está rifando", trabajando duro, lo que pasa es que lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho, claro. Después de miles de repeticiones durante todo el año, la programación es aceptada de manera inconsciente.

Los números de la economía nacional nos dicen que para más de la mitad de los mexicanos no hay calidad de vida ni posibilidades para acceder a ella y que la pobreza es ya un problema generacional, pero la programación afirma siempre que la actual administración, pese a todas las adversidades realiza día a día "su mejor esfuerzo por mejorar" la calidad de vida de cada uno de los más de 110 millones de mexicanos, al parecer todos ellos muy perezosos y bandidos pues según el discurso oficial ni pagan impuestos los muy vividores, sangrando al generoso gobierno que les extiende la mano porque así de buena onda es. Que los más grandes evasores fiscales sean al mismo tiempo los más grandes empresarios, es otra cosa y no tiene nada que ver.

Con este incesante bombardeo de spots -no confundir con propaganda- casi se olvida que según la ONU, el nuestro es el país más peligroso para ejercer el periodismo, casi se olvida también que en esta administración la cifra de compañeros asesinados por hacer su trabajo ya rompió récord. Casi se olvida además que mientras yo escribo esto y usted, amable lector, le da vida con su atención, decenas de miles de desaparecidos siguen sin aparecer, como si eso fuera algo normal, pero ni siquiera el término es apropiado, la gente no se "des-aparece" como si fuera un perfecto acto de magia.

Las desapariciones -muertes sin cadaver- son atribuidas al crimen organizado, en ocasiones incluso a las fuerzas armadas y aunque tal vez nunca sabremos a ciencia cierta la verdad de los hechos, lo que sí sabemos es que desde que comenzó la "guerra contra el narco" las fosas clandestinas no dejan de "aparecer". Ya son decenas de miles de desaparecidos, miles de familias mexicanas desgarradas por no saber ni a donde llevar flores. Y eso no debería de ser normal, miles de spots no van a cambiarlo.

Pero el tema era el presunto espionaje gubernamental. Ah, sí, eso de que los gobiernos tienen ojos y oídos por todos lados, ya lo sabíamos, pero ahora nos lo confirmaron. No nos lo confirmó la nota periodística del rotativo gringo, sino la respuesta del gobierno mexicano, que emula el estilo del legendario Pedro Infante con su "yo te lo juro que yo no fui" y va más allá con un batazo imparable "no hay evidencia", para rematar con un espectacular "la PGR va a investigar quién está diciendo infundios".

¿Pero qué dijo?

  • A - Yo no fui
  • B - Nadie lo vio
  • C - Son mentiras y aplicaré toda la fuerza del Estado a quien me está difamando

Respuesta correcta: Todas las anteriores.

La empresa israelí que ofrece el software asegura que el trabajo es "irrastreable", es decir, no hay manera de saber que se realizó, ergo, a menos que wikileaks filtre una factura por "Servicios de espionaje gubernamental Pegasus, donde el cliente sea "Gobierno Federal de México S.A. de C.V." no hay ni habrán pruebas. Y así son conjeturas, no son verdades, son opiniones y ésta, solo es la de un servidor.

Sin embargo, la historia escrita en libros, documentada por historiadores y periodistas (como son de incómodos) ilustra que acciones como éstas corresponden a la llamada "guerra sucia", común en todas las culturas. Tenemos registro de unos 6 mil años de historia documentada y en ella podemos ver que desde que existen las formas de gobierno organizado en el mundo, el grupo en el poder recurre a toda la información que puede para diseñar estrategias para conservar dicho poder.

En consecuencia los "disidentes" han sido y serán siempre perseguidos por los siglos de los siglos -Amén-, eso ya lo sabíamos y es de esos secretos a voces como decíamos al principio. La democracia es una ilusión, ya lo sabemos, está bien, mientras haya calidad de vida no podemos realmente decir que no funciona, es como el famoso silbato para alejar tigres, ¿funciona? pues yo no veo ningún tigre por acá.

Lo que tenemos ahora es un simple cambio de vestuario y escenografía gracias a los avances de la tecnología. El software (el código para que funcionen las apps) puede ser utilizado -como cualquier herramienta- para construir o destruir. Ahora bien, si de por sí los ciudadanos ya cargan voluntariamente un rastreador con cámara y micrófono a donde vayan, ¿por qué no utilizarlo?

Era de esperarse que tantas "bondades" de los smartphones vinieran con sus respectivas contrapartes. Si te metes al agua, te mojas. Si cargas un localizador satelital contigo todo el día... ¿qué esperabas? ¿Que una especie de conciencia moral mezclada con ética profesional y un poco de valores vinieran al rescate? No, no es una película.

Las películas son la literatura popular de nuestro tiempo y aquí viene a la memoria "300", esa de los espartanos y su "gloriosa muerte" en batalla, la escena cuando espada en mano el valiente Leónidas -no muy brillante pero sin duda temerario- grita desde el fondo de su corazón con una mezcla de indignación y orgullo "This is... Sparta! / ¡Esto es... Esparta!", claro que luego de unas horas todos los muy bien entrenados guerreros sufren una muerte sumamente violenta en medio de una especie de tributo al desmembramiento y la sangre derramada o salpicada (el tipo de carnicería donde pareciera que casi mueren dos extras, un camarógrafo y hasta el director), bueno pues, al parecer, para ejercer el periodismo en nuestro país hay que salir así a la calle, armado hasta los dientes -con orgullo y valor, porque armas el gobierno las prohíbe-, dispuesto a morir en un baño de sangre con un desgarrador ¡Esto es... México!

Pero para eso primero hay que conciliar la idea de que el presunto espionaje gubernamental y el incremento de la violencia contra la prensa son dos temas no relacionados en lo absoluto.

Pero exagero, en la película no todos mueren, solo 299 ¡de un total de 300 guerreros de élite! encuentran la anhelada gloriosa muerte ejerciendo su profesión, la filosofía del soldado espartano era básicamente "vuelve a casa con tu escudo o sobre él", es decir, victorioso o muerto, pero resulta que los comunicadores no tienen esa fijación, morir no gusta, nomás no, de hecho, con tanto asesinato de periodistas, el concepto de "gloriosa muerte en acción" a diferencia de los espartanos, resulta que no le sienta muy bien al gremio, al parecer existe la ingenua convicción de que el ejercicio periodístico no debería ser una cuestión de vida o muerte en el México moderno, civilizado y progresista del siglo XXI que se presume ante el mundo como punta de lanza en democracia y atención a los derechos humanos y valores universales al punto mismo de criticar la política interna de otros países (Venezuela).

Ojalá que a diferencia del trabajo de ficción realizado en formato cinematográfico al que nos referimos, con ironía, para ejemplificar, aquí el final sea mucho mejor. Digo, ese que se escapó hizo quedar muy mal al ejército Persa, muy mal. ¿Donde queda la eficiencia?

En Contexto

En los Estados Unidos, cosa curiosa, el mismo NYT y otros, como la CNN parecen encabezar una especie de cruzada Anti Trump, el nivel de confrontación es tal que la Casa Blanca ha llegado a prohibir el acceso a las cámaras de video a las ruedas de prensa, al grado que los medios incluso han tenido que recurrir a un dibujante para informar al público más allá del audio. Hay una percepción popular clara de la enemistad del gobierno federal con algunos de los más importantes e influyentes medios de comunicación y aquí se observa como se abre el camino hacia un patrón similar en nuestra agenda mediática/política con estas "revelaciones".

Pero todo debe ser coincidencia, pues las situaciones y personajes son ficticios y no corresponden a la realidad, bueno, "en algunos casos sí pero en otros también y en otros más incluso a veces". Ningún animal fue herido durante la realización de esta obra, excepto dos mosquitos que no fueron tolerados y conocieron su... Fin.

¡Pero aún hay más!

Aquí hay un interesante informe sobre la vigilancia gubernamental en México. La historia de "Pegasus" no es la única, es apenas una parte muy pequeñita en el panorama global del espionaje del Estado mexicano.

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